
El Partido Revolucionario Institucional es una organizaci�n pol�tica
nacional. Una alianza de ciudadanos libres y organizados para participar
pac�fica y responsablemente en los asuntos pol�ticos de la Naci�n.
El Partido Revolucionario Institucional transita la ruta que el pueblo
mexicano se�ala; siempre acorde y a tiempo con su voluntad,
necesidades y demandas.
El Presidente de la Rep�blica, Ernesto Zedillo Ponce de Le�n, encabeza
un gobierno surgido democr�tica y leg�timamente del Partido
Revolucionario Institucional, gobierno que impulsa aportaciones
trascendentales en el haber democr�tico de la Naci�n. La militancia de
Ernesto Zedillo Ponce de Le�n, caracterizada por su respeto y
responsabilidad, ha promovido la consolidaci�n de nuestra democracia
interna.
Por mandato constitucional y convicci�n pol�tica, el Partido
Revolucionario Institucional tiene por finalidad promover la participaci�n
del pueblo en la vida democr�tica y, a trav�s de ella, integrar la
representaci�n pol�tica y ejercer el poder p�blico.
El Consejo Pol�tico Nacional, en su Sesi�n Extraordinaria del 17 de mayo
de 1999, acord� que la postulaci�n de nuestro candidato a la
Presidencia de la Rep�blica para el periodo 2000 - 2006 fuese a trav�s
de una consulta mediante el voto libre, directo y secreto de militantes,
simpatizantes y ciudadanos interesados en participar en ese proceso
interno.
El propio Consejo, con igual fecha, expidi� el Acuerdo General para la
Postulaci�n del Candidato a la Presidencia de la Rep�blica para el
periodo 2000 - 2006, y en �l orden� al Comit� Ejecutivo Nacional
presentar a su consideraci�n el reglamento para proveer a su exacta
observancia, as� como la Convocatoria respectiva.
El Partido Revolucionario Institucional cuenta con la legitimidad hist�rica
de ser el impulsor de los grandes cambios de la Naci�n; con organizaci�n
nacional, normatividad interna, procedimientos claros y expeditos, con
distinguidos cuadros interesados en participar como precandidatos en
esta consulta y, sobre todo, con la inflexible voluntad de seguir, unido,
abanderando las causas del pueblo de M�xico.